Biodiversidad

En un lugar privilegiado, entre dos magníficos espacios naturales protegidos, la Sierra de San Pedro en Extremadura y la Sierra de São Mamede
en Portugal se encuentra San Vicente de Alcántara.

La Sierra de San Pedro, con sus más de 115.000 hectáreas y con su excelente grado de conservación, es uno de los máximos representantes del
bosque mediterráneo. Donde se encuentran los alconocales con el corcho de mejor calidad del mundo, en los cuales, viven especies en peligro de
extinción como el águila imperial ibérica (Aquila adalberti) que con 31 parejas es donde mayor concentración de esta majestuosa aves podemos encontrar.

Conviviendo con buitres negros, búhos reales, cigüeñas negras, elanios azules, murciélagos, ciervos, muflones, lagartos ocelados, galápagos leprosos mjc, madroños, jaras, tomillos, escobas, romeros, etc, etc, etc. En total más de 400 especies entre fauna y flora. Acercándonos a la frontera con Portugal, camino de nuestra pedanías de La Rocita y el Convento, por la carretera que nos lleva a La Codosera, disfrutamos de una impresionante vista de los valles adehesados custiodiados por la frontera Portuguesa, donde empezar a observar ciertos cambios en la vegetación, ya que el clima mediterráneo se va ombinando con la influencia del clima atlántico y podemos ver mezclándose con las encinas, los pinos, los castaños y la vegetación de rivera.

Desde San Vicente de Alcántara podemos acercarnos, en verano, a las piscinas naturales de La Codosera o de Portugal y disfrutar de la gastronomía del país vecino. Y a finales de la estación comenzar a escuchar la berrea de los muchos ciervos que habitan en la Sierra de San Pedro. En otoño podemos disfrutar de un paseo por el campo y recolectar algunas de las muchas especies de setas que nos ofrece el campo y después sentarnos delante de una chimenea y comernos unas castañas asadas.

En invierno con la recogida de la aceituna llega una de nuestras fiestas más populares que se celebra la víspera de la celebración del día de nuestro
patrón, el 21 de enero por la noche, los mascarrones, para disfrutar entre amigos y tomárselo con humor.

Por fin la primavera, con sus lluvias, nos ofrece una explosión de color y olor en nuestros campos, con las jaras en flor, los pájaros y sus paradas nupciales, los insectos iniciando sus labores de recolección. Ideal para pasear, fotografiar y disfrutar de cada rincón.

  • Aves
  • Setas
  • Caza
  • Cielos Nocturnos
 
La Sierra de San Pedro, cuenta con más de 200 especies de aves, por eso una de las figuras de protección con las que cuenta es ser zona ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves). Podemos presumir, que este lugar se ha convertido en refugio de muchas de las aves que hoy en día se encuentran en peligro de extinción, sobre todo de grandes rapaces, tales como el el Búho real (Bubo bubo), Cigüeña negra (Ciconia nigra), Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti). Siendo esta última el emblema de la Sierra ya que en sus más de 115.000 ha. podemos encontrar la mayor concentración, de todo el mundo, de ejemplares de esta especie, con 31 parejas en la actualidad. La Sierra de San Pedro presenta una gran variedad de ecosistemas, empezando por las zonas más elevadas encontramos los cantiles rocosos dónde la vegetación escasea, pero según vamos bajando en altura encontramos los grandes bosques de alcornoques, entremezclados con la flora
que acompaña tanto a las encinas como los alcornoques, como son las jaras, retamas, gamones, madroños, brezos, tomillos, etc. Siguiendo las laderas podemos ver como se van formando las dehesas de encinas y alcornoques, ecosistemas transformados por el hombre, donde se ha eliminado el monte y matorral mediterráneo para poder aprovechar sus ricos pastos y su nutritiva bellota. La zona de influencia de la Sierra la forman los llanos, las pequeñas riveras y los riachuelos de escorrentía que dotan a este lugar de agua y atraen a mucha de la fauna que habita en ella. Dentro del ecosistema de los cantiles rocosos, podemos encontrar el águila real (Aquila chrysaëtos) y el águila perdicera (Hieraaëtus fasciatus), el alimoche (Neophron percnopterus) o el buitre leonado (Gyps fulvus) y la cigüeña negra (Ciconia nigra) El búho real (Bubo bubo) también ocupa los roquedos, y mucho más escaso es el halcón peregrino (Falco peregrinus).
En el ecosistema típico mediterráneo, realizando sus nidos en grandes alcornocales podemos ver el águila imperial ibérica (Aquila adalberti) y al buitre negro (Aegypius monachus). El águila culebrera (Circaëtus gallicus), águila calzada (Hieraaëtus pennatus) y el milano negro (Milvus migrans), milano real (Milvus milvus), ratonero común (Buteo buteo), y el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) o el cernícalo primilla (Falco naumanni), sobrevuelan sobre nuestros bosques de monte y matorral, así como se dejan ver por nuestros pueblos. El elanio azul (Elanus caeruleus), sobrevuela junto con el aguilucho cenizo (Circus pygargus) en los pastizales y campos de cereal, donde nidifica directamente en el suelo.

SAN VICENTE Y SUS SETASTipos de hábitats y sus setas

por Francisco Camello Rodríguez.

Dehesas de Encinas y Alcornoques

En ellas podemos encontrar especies como el “tortullo” (Macrolepiota procera), la seta típica más consumida en toda la región, muy abundante y relativamente fácil de identificar por su gran tamaño. Se recomienda encarecidamente no recolectar ejemplares de menos de 10cm por el peligro de confusión con ejemplares del género Lepiota, tóxicas e incluso algunas de ellas mortales.

También es posible encontrar el “hongo negro” o “boleto” (Boletus aereus), bastante frecuente en algunas dehesas de nuestro término. Otros boletos frecuentes y comestibles son Boletus fragrans, B. erythropus. 

Otras especies de interés gastronómico que podemos encontrar son Amanita Caesarea, especie otoñal y Amanita ponderosa, ambas escasas. Suele ser muy frecuente la Amanita phalloides, (cicuta verde u oronja verde), la seta que más muertes provoca cada temporada, de la cual 50gr son suficientes para matar una persona adulta, así como la Amanita verna, especie con la misma toxicidad que la anterior y mucho más  peligrosa ya que se puede confundir con relativa facilidad con el gurumelo, ambas especies aparecen en primavera y en el mismo hábitat, por lo tanto toda precaución es poca.

Otras especies tóxicas que podemos encontrar son: Entoloma lividum, Paxillus involutus, Amanita phanterina, todas relativamente frecuentes y a las que conviene conocer de antemano para evitarnos serios disgustos, por lo tanto no consumir nunca una seta que no estemos seguros de que especie se trata ni de su comestibilidad, hay un dicho popular que cabe recordar bien y que dice: “todas la setas se pueden comer, pero algunas solo una vez….”

Los pinares

Menos extensos que las dehesas en el término de San Vicente, en estos bosques de repoblación, la seta por excelencia es el níscalo (Lactarius deliciosus), una seta bien valorada gastronómicamente y muy fácil de identificar,  solo sale en pinares,  segrega látex de color anaranjado y es de sabor dulce.

Otra seta típica y excelente comestible, es la “capuchina” (Tricholoma portentosum), la cual podemos encontrar avanzado el invierno, no confundir con Tricholoma virgatum, de aspecto muy parecido y ligeramente tóxica, si hay que tener especial cuidado con Tricholoma equestre o “seta de los caballeros”, antes comestible, ahora prohibida, tras las muertes en Francia de varias personas por su consumo en grandes cantidades.

Prados y bosques de rivera

El más común es el champiñón (Agaricus campestris), se puede confundir con Agaricus xanthodermus, que es tóxico pero que amarillea al roce en cualquiera de sus partes y huele a yodo, por lo que se separa con facilidad.

Otra especie de hongo, de aparición primaveral, es la “criadilla” (Terfezia arenaria), muy valorada tanto gastronómica como económicamente, al igual que la “senderuela” (Marasmius oreades), de pequeño tamaño y excelente comestible.

En zonas de rivera, con presencia de chopos (Populus alba) y alisos (Alnus glutinosa), encontramos la seta de chopo (Agrocybe aegerita), con una textura y sabor exquisitos.

Prácticamente la totalidad  de las setas mencionadas, así como otras muchas de interés para el buen aficionado a la micología, es posible observarlas en la exposición de nuestras jornadas micológicas que venimos organizando todos los años allá por el mes de Noviembre, unas jornadas cada vez mas consolidadas y cada año con mayor afluencia de aficionados, tanto locales como foráneos, y en las que solemos exponer una media de unas 120 especies por jornada.

Importancia de las setas

Tal es la importancia biológica de los hongos en nuestro medio, que se puede decir que sin bosques no habría setas como que sin setas no habría bosques, todo ejemplar tanto comestible como mortal cumple una función primordial para la salud de nuestro medio natural, hay tres tipos de hongos y cada cual cumple su papel en la naturaleza.

Hongos parásitos: eliminan a aquellos individuos más débiles o enfermos, favoreciendo la proliferación y desarrollo de los mejor adaptados.

Hongos saprofitos: Son los que van a utilizar materia orgánica muerta, tanto vegetal como animal para obtener los nutrientes que necesitan, actuando como recicladores del bosque.

Hongos micorrizógenos: Son los que establecen una simbiosis con las plantas, estableciendo una relación en la cual ambos se benefician.

   

Caza

Gracias a estar rodeado de dehesas de encinas y alcornoques en San Vicente de Alcántara hay muchos aficionados a la caza tanto mayor, pudiendo cazar Muflones, gamos, ciervos y jabalíes, como la caza menor, internacionalmente conociad por la abundancia de tórolas y palomas torcaces.

Se puede cazar en los distintos cotos privados de caza cercanos a la localidad (consultando con cada finca y gestor del coto en su caso) y también podemos acudir a la Sociedad de Cazadores Sanvicenteña, dirigida por D. Andrés Domínguez Enríquez. Plaza de la Constitución, 3 Teléfono: 924 412 035

Pesca

En la misma localidad podemos pescar tencas en el paraje de “La Charca”.  Administra asociación de pescadores "La Tenca", dirigida D. Alfredo Suárez Santano en C/ Hernando de Soto, 36.

También podemos disfrutar de la pesca de más especies, como barbo, black-bas, lucio, etc. en el cercano embalse de Peña del Águila y en el Tajo, ya en la zona de Cedillo, Herrera de Alcántara y Santiago de Alcántara, siendo éste frontera natural con nuestra vecina Portugal

constelación

Asociación Vega Estelar

En San Vicente de Alcántara tenemos la enorme suerte de disponer de un cielo sin contaminación luminosa, pudiendolo disfrutar en toda su belleza, lo que lo hace ideal para la observación de los astros. En cualquier noche al observar el cielo, podemos ver como la Vía Láctea se nos muestra en todo su explendor, de la cual se pueden distinguir los brazos,  podemos disfrutar del tránsito de los planetas, así como del objeto más lejano que el ojo humano pude distinguir sin ayuda de aparatos, 
la Galaxia Andrómeda que se encuentra a 2,3 millones de años luz de nosotros. Durante las distintas estaciones del año las constelaciones transitan por el ciero para que cualquier observador disfrute de ellas, Orión, Escorpión, La Osa Mayor, etc y con sus estrellas más brillantes, Sirio, Antares, Rigel, Deneto, Vega, etc.