Setas

SAN VICENTE Y SUS SETASTipos de hábitats y sus setas

por Francisco Camello Rodríguez.

Dehesas de Encinas y Alcornoques

En ellas podemos encontrar especies como el “tortullo” (Macrolepiota procera), la seta típica más consumida en toda la región, muy abundante y relativamente fácil de identificar por su gran tamaño. Se recomienda encarecidamente no recolectar ejemplares de menos de 10cm por el peligro de confusión con ejemplares del género Lepiota, tóxicas e incluso algunas de ellas mortales.

También es posible encontrar el “hongo negro” o “boleto” (Boletus aereus), bastante frecuente en algunas dehesas de nuestro término. Otros boletos frecuentes y comestibles son Boletus fragrans, B. erythropus. 

Otras especies de interés gastronómico que podemos encontrar son Amanita Caesarea, especie otoñal y Amanita ponderosa, ambas escasas. Suele ser muy frecuente la Amanita phalloides, (cicuta verde u oronja verde), la seta que más muertes provoca cada temporada, de la cual 50gr son suficientes para matar una persona adulta, así como la Amanita verna, especie con la misma toxicidad que la anterior y mucho más  peligrosa ya que se puede confundir con relativa facilidad con el gurumelo, ambas especies aparecen en primavera y en el mismo hábitat, por lo tanto toda precaución es poca.

Otras especies tóxicas que podemos encontrar son: Entoloma lividum, Paxillus involutus, Amanita phanterina, todas relativamente frecuentes y a las que conviene conocer de antemano para evitarnos serios disgustos, por lo tanto no consumir nunca una seta que no estemos seguros de que especie se trata ni de su comestibilidad, hay un dicho popular que cabe recordar bien y que dice: “todas la setas se pueden comer, pero algunas solo una vez….”

Los pinares

Menos extensos que las dehesas en el término de San Vicente, en estos bosques de repoblación, la seta por excelencia es el níscalo (Lactarius deliciosus), una seta bien valorada gastronómicamente y muy fácil de identificar,  solo sale en pinares,  segrega látex de color anaranjado y es de sabor dulce.

Otra seta típica y excelente comestible, es la “capuchina” (Tricholoma portentosum), la cual podemos encontrar avanzado el invierno, no confundir con Tricholoma virgatum, de aspecto muy parecido y ligeramente tóxica, si hay que tener especial cuidado con Tricholoma equestre o “seta de los caballeros”, antes comestible, ahora prohibida, tras las muertes en Francia de varias personas por su consumo en grandes cantidades.

Prados y bosques de rivera

El más común es el champiñón (Agaricus campestris), se puede confundir con Agaricus xanthodermus, que es tóxico pero que amarillea al roce en cualquiera de sus partes y huele a yodo, por lo que se separa con facilidad.

Otra especie de hongo, de aparición primaveral, es la “criadilla” (Terfezia arenaria), muy valorada tanto gastronómica como económicamente, al igual que la “senderuela” (Marasmius oreades), de pequeño tamaño y excelente comestible.

En zonas de rivera, con presencia de chopos (Populus alba) y alisos (Alnus glutinosa), encontramos la seta de chopo (Agrocybe aegerita), con una textura y sabor exquisitos.

Prácticamente la totalidad  de las setas mencionadas, así como otras muchas de interés para el buen aficionado a la micología, es posible observarlas en la exposición de nuestras jornadas micológicas que venimos organizando todos los años allá por el mes de Noviembre, unas jornadas cada vez mas consolidadas y cada año con mayor afluencia de aficionados, tanto locales como foráneos, y en las que solemos exponer una media de unas 120 especies por jornada.

Importancia de las setas

Tal es la importancia biológica de los hongos en nuestro medio, que se puede decir que sin bosques no habría setas como que sin setas no habría bosques, todo ejemplar tanto comestible como mortal cumple una función primordial para la salud de nuestro medio natural, hay tres tipos de hongos y cada cual cumple su papel en la naturaleza.

Hongos parásitos: eliminan a aquellos individuos más débiles o enfermos, favoreciendo la proliferación y desarrollo de los mejor adaptados.

Hongos saprofitos: Son los que van a utilizar materia orgánica muerta, tanto vegetal como animal para obtener los nutrientes que necesitan, actuando como recicladores del bosque.

Hongos micorrizógenos: Son los que establecen una simbiosis con las plantas, estableciendo una relación en la cual ambos se benefician.